¡Cachorro en casa! ¿Y ahora cómo lo educo?

 Hoy queremos ofreceros una pequeña guía para adiestrar a un cachorro. La educación de nuestras mascotas es esencial para que la convivencia y el trato con todos los miembros de la familia sea la mejor. Por eso, os contamos algunos trucos y consejos para que llevéis a cabo si os acaban de regalar un perro o si lo habéis comprado o adoptado en una protectora de animales.Estos consejos os servirán para enseñar a vuestro perro una buena educación en casa, sobre todo si se trata de un cachorro recién llegado.

Los dos primeros días:

Prepare para su cachorro un “sitio seguro” y confortable. Un rincón del cuarto de estar, del dormitorio o de la cocina, donde tenga su cuna, sus juguetes… donde pueda meterse para jugar, dormir, o simplemente estar tranquilo. Perro1

Para los primeros días, lo mejor es preparar un rincón separado del resto de la habitación por puertas de bebés, un enrejado, o una jaula grande. Que no tenga nada peligroso para el cachorro (cables, enchufes, cosas que se pueden caer o que son peligrosas si se muerden). Allí dejaremos, en un rincón, su cuna, su comedero, el agua y sus juguetes. Al otro extremo pondremos una bandeja para gatos con arena, o papel de periódico (cómo enseñarle a ser limpio más adelante).  

Perro2

Decida con el resto de la casa los horarios de comida, paseos y juego. Al principio debería comer unas tres veces al día, cuanto más estricto sea con los horarios, mejor. El agua debe tenerla siempre puesta, aunque se la pueden retirar por las noches.

Decidan también qué es lo que el cachorro va a poder hacer, y qué es lo que no (dormir en el dormitorio, subirse a los sofás…) y mantengan siempre las reglas iguales, para no marear al perro.

 

 

Los juguetes:

Todo cachorro debe tener algunos juguetes con los que entretenerse. Compruebe que éstos sean de buena calidad, que no se rompan fácilmente, que no sean tóxicos y que sean atractivos. No deben caberle enteros en la boca, porque se los podría tragar.   perro4

Los mejores para cuando el perro se queda sólo son los juguetes que responden al juego del perro: juguetes que hacen ruido cuando se muerden, huesos prensados para masticar y comer, juguetes rellenables con pienso o comida, tipo “kong®”, o huesos con saborizante, tipo “nylabone®”.

Para cuanperro3do jugamos con el cachorro, se pueden usar pelotas, frisbees y cuerdas o mordedores para tirar.

Lo mejor es que no se le tiren piedras, que se puede tragar, o romperse los dientes con ellas.

Tampoco conviene darle calcetines, zapatos o trapos viejos, puesto que el cachorro no va a distinguir lo nuevo de lo usado, y aprenderá a morder todo lo que tenga a su alcance.

 

 

Los premios:

Los perros aprenden todo más rápido mediante reforzamiento positivo, es decir, premiando las conductas que nos gustan. Estos premios pueden ser juegos, mimos o comida.

perro 15Lo más cómodo, más rápido y más comprensible para el perro son lospremios de comida. Éstos deben ser muy pequeños (como del tamaño de una bola de pienso) y sabrosos. Lo del sabor dependerá de lo que le guste a su perro: bolitas de pienso de gato, galletas pequeñas para perros, premios blandos para perro, trocitos de queso o salchicha… Lo que al cachorro le guste más.

Premie a su perro inmediatamente después de que comience a hacer algo que está bien hecho: irse a su cuna a dormir, jugar con sus juguetes, tumbarse tranquilamente en el suelo, hacer pis donde debe… por todo esto se merece un premio.

Por eso los premios deben ser muy pequeños, para que no se harte de ellos, y luego se coma bien su pienso, que es lo que le da la alimentación equilibrada.

 

Las correcciones:

Los cachorros se meten por todas partes, se suben a todos los sitios que pueden, muerden cosas para saber si saben bien… está en su naturaleza, es su forma de reconocer los nuevos objetos, de aprender cosas nuevas y de investigar para conocer su nuevo mundo.

Pero que sea un comportamiento normal no quiere decir que no pueda ser desagradable para ellos ni peligroso para el perrito. Si queremos evitar que el cachorro haga algo, lo mejor esinterrumpir su acción en el momento en que está empezando, cuando el perro pone una pata encima del sofá, o se acerca demasiado a un cable de la luz… en ese momento, lo mejor es hacer un ruido fuerte, mojarle con un espray de agua de las plantas, o cogerle en brazos por sorpresa, todo esto unido a un “NO”, “MAL” o cualquier otra palabra, dicha en voz fuerte y cortante.

perro 6

Una vez interrumpido el comportamiento del cachorro, enseguida darle algo con lo que sí pueda jugar, uno de sus juguetes, por ejemplo. Entonces le premiaremos por jugar con su juguete, en vez del zapato nuevo. El castigo nunca debe ser físico, tiene que ser inmediato y siempre debe ser lo más rápido y por sorpresa  posible. Y siempre debe de ir seguido de una conducta aceptable que podamos premiar.

Si nos encontramos un mueble mordisqueado, un pis en el salón o el papel higiénico por toda la casa, pero el perro no está cometiendo el acto en ese momento, no haremos nada. Guardaremos al cachorro en otra habitación hasta que hayamos limpiado el desastre, para que no nos vea arreglar los desperfectos. Pero NO LE REÑIREMOS NI LE CASTIGAREMOS. Tenga en cuenta que en el momento en el que el cachorro termina la acción ya no puede relacionar causa-efecto y no sabrá por qué le regañamos, y el castigo será inútil. Cuanto más premie las buenas conductas, menos tendrá que corregir las malas.

 

La etapa sensible o de socialización:

Los cachorros comienzan a interaccionar con otros perros a partir de las 4 semanas de edad, y con las personas a partir de las 5 semanas. La etapa de miedo comienza a las 12 semanas aproximadamente.

Esto nos da una ventana de 2-4 semanas, según hayamos adquirido el cachorro, para enseñarle todas las situaciones a las que se va a tener que acostumbrar: personas, niños, perros, coches, motos, taladradoras… si el cachorro no se ha expuesto a todas estas situaciones antes de las 12 semanas, es posible que les coja miedo, y que nunca consiga estar cómodo en estas circunstancias.

Las siguientes recomendaciones están diseñadas para minimizar el riesgo de que su cachorro sea miedoso en el futuro.

Así, en los primeros dos meses de adquisición del cachorro, deberá usted asegurarse de que se ve expuesto a:

  • otros perros, adultos, cachorros, y de el mayor número posible de razas
  • si va a convivir con otros animales, aproximarlo a éstos (ovejas, cabras, gatos, gallinas, etc.)
  • personas adultas de ambos sexos, de distintas razas, personas mayores, niños y bebés
  • personas con trajes “raros”: uniformes, cascos, bolsas, con muletas o en silla de ruedasperro 8
  • coches, motos, camiones, otros ruidos de tráfico y obras
  • petardos, tormentas y otros ruidos fuertes

Es importante que estas aproximaciones sean positivas. Recuerde llevar siempre premios en los bolsillos, y darle cada vez que su perro no muestre temor en estas situaciones. Si le ve inquieto, saque un juguete y distráigalo un poco, en cuanto se tranquilice déle el premio y acérquese un poco más al objeto de miedo, siga premiando si está tranquilo, hasta que se acostumbre del todo.

Aproveche esta etapa de “cachorrito monísimo” para invitar a todos sus familiares y amigos a casa, con sus niños pequeños. Que todos le premien, le hagan mimos y jueguen con él. Si empieza a agobiarse, sáquele de allí un ratito para que descanse, y luego vuélvale a traer. Aproveche para enseñar a los niños pequeños cómo deben tratar al perrito.

 

El “manoseo”:

Todos los perros deben dejarse tocar por todas partes. Esto parece una tontería, pero es muy importante. Algunos perros son más sensibles con algunas partes de su cuerpo: las orejas, la boca, las patas delanteras, los dedos… tienen cosquillas, o simplemente no les gusta el contacto. Pero piense que en algún momento puede clavarse algo entre los dedos, tener otitis… y entonces habrá que tocárselas. Si no le enseña ahora a dejarse tocar, puede que de adulto ya no se lo permita.

perro 10Ahora de cachorro tómeselo como un juego, tírele suavemente de las orejas, tóquele el interior, ábrale los ojos y la boca y masajee todo el cuerpo del perro, incluyendo rabo, patas y almohadillas. Si ve que alguna zona le pone incómodo, vaya más despacito, y si el perro se va tranquilizando, premie con comida.

Así hasta que pueda tocarle por todas partes, y el perro esté tranquilo. Ya verá cómo cada vez le gusta más este juego, algunos incluso llegan a dormirse.

 

 

La higiene:

Es muy importante tener una buena higiene. Con un champú especial para perros puede bañar a su cachorro hasta una vez por semana si éste lo necesita, a partir de los dos meses de edad.perro 11

Lávele con agua calentita, en un baño con calefacción, y luego séquele bien por todas partes, con el secador. Nunca le deje salir húmedo, porque podría coger frío. Si no le gusta el secador, váyalo acercando poco a poco, de detrás hacia delante, y premie con comida cuando le vea tranquilo. Así, premiando cada pasito, podrá enseñarle a aceptar el secador fácilmente.

Cepillarlo es igual de importante. Dependiendo de la raza del perro y el tipo de pelo, se hará con distinto cepillo, pregunte en la clínica cuál es el más apropiado. Con los perros de pelo corto, conviene hacerlo una vez por semana, y con los de pelo largo, mejor si es casi todos los días. Comience poco a poco, por las zonas que al perro menos le molestan, y si se deja hacer, premie con comida.

La higiene oral también es muy importante. Para ello, lo mejor es que su perro coma pienso, y que le dé de vez en cuando cosas para morder (huesos prensados, pan duro…). Pero lo mejor es acostumbrarlo a limpiarle los dientes. Hay pastas dentales especiales para ellos, con sabor a pollo o hígado, que le harán más fácil la tarea.

 

La comida:

Lo mejor es que su perro se acostumbre al pienso desde el principio. Siga los primeros días con la marca que le dieron en el criador o en la tienda, a partir de la primera semana podrá cambiarlo a otro si quiere. Los cambios no deben ser nunca bruscos, lo mejor es írselo mezclando unos días hasta hacerle el cambio total.perro 13

Cualquier pienso para perros que se venda en una clínica veterinaria o en una tienda especializada es de buena calidad. Es mejor acostumbrarle por lo menos ados marcas, por si en un momento dado no encontramos la que come habitualmente, saber que el otro le va a gustar y a sentar bien.

Las latas o comida húmeda también son un alimento completo. Puede mezclarlas con el pienso o ponerlas solas si algún día quiere darle un capricho a su perro.

La comida casera no es recomendable, no porque no sea buena, sino porque es muy difícil darle una comida realmente equilibrada de este modo.

Si algún día quiere darle un capricho, puede darle el tipo de alimentos que nosotros llamamos “dieta blanda”: arroz o pasta cocida, pollo, pavo o ternera cocida, queso de Burgos, zanahorias cocidas… con un poco de sal y aceite, pero sin más grasas o especias, que es lo que peor les sienta.

Haga esto como mucho un día por semana o como premio, y no lo haga habitual.

 

El juego:

perro 14Los cachorros tienen muchísima energía para gastar, necesitan hacer mucho ejercicio. Lo mejor es reservarle 15-20 minutos varias veces al día, para dedicarlo a jugar con él. Ponga por lo menos una antes de irse a trabajar, otra un poco después de volver, y otra a última hora de la noche. Así conseguirá algunos preciados ratos de paz.

Puede jugar con la pelota, a pelarse por un muñeco… enseñe al perro a obedecer a la orden de “suelta”, muy útil para cuando se intente comer algo de la calle.

Si su cachorro le muerde las manos jugando, espere hasta que le haga el más mínimo daño, entonces grite “¡ay!” muy fuerte, como si le estuviera matando, y déjele solo un minuto, para que se entere de que lo ha hecho mal, y que por su culpa el juego ha terminado. Vuelva a jugar con él de nuevo, como si no hubiera pasado nada, una vez transcurrido el minuto. Repita esta operación tantas veces como sea necesario (que no serán tantas).

 

El adiestramiento:

Todos los perros deberían aprender a obedecer como mínimo seis órdenes: “sienta”, ”tumba”, ”quieto”, “ven”, “junto” y “suelta”.perro 15

Con estas seis palabras encontrará que es mucho más fácil controlar a su perro. Otros conceptos útiles para su perro son “trae”, “fuera”, “dentro”…

Es bastante fácil educar a un perro, con un poco de comida y depaciencia. Si quiere una demostración o un folleto explicativo, pregunte en la clínica.

Si no se siente capaz de hacerlo usted mismo, puede pedirle ayuda a un adiestrador profesional.

Existen dos formas de hacerlo: en un centro de adiestramiento con un grupo de trabajo, o a domicilio. En los grupos de trabajo, un adiestrador le enseñará cómo educar a su perro, junto con otros animales de edad similar, mientras juegan y hacen ejercicios todos juntos. Los adiestradores a domicilio suelen ser más caros, pero a cambio se amoldan a los horarios de cada uno, y se suelen  necesitar menos sesiones para conseguir una educación básica.

 

Hábitos higiénicos:

Éste es el método más eficaz para enseñar a su perro a ser limpio en casa. Lo primero es dejar a su perro en su “sitio seguro”: en una habitación en un sitio céntrico de la casa, la cocina o el salón, haga un cercadito con vallas para bebés, ponga una jaula o un transportín grande. En un rincón  ponga la cuna del perro, con los juguetes, la comida y el agua; deje como un paso, y cubra el resto del suelo con papel de periódico. También puede ponerle una bandeja con arena para gatos.

perro 16Durante los primeros días, nunca regañe al perro por hacer sus cosas fuera de sitio. Piense que no puede saber que lo que hace está mal, y lo único que haríamos es confundirle. Vigile al cachorro, y cuando parezca que quiere hacer algo, llévelo a los periódicos. Si lo hace, premie con un trocito de comida y acaríciele efusivamente.

Los cachorros suelen tener ganas al despertarse, 15-30 minutos después de comer, y después de jugar un rato. Vigílelo más de cerca en estos periodos, para poder premiar el máximo de veces posible. Cuantas más veces premie, más rápido aprenderá.

Su perro al principio tendrá que evacuar como mínimo 6-8 veces al día, y algunos hasta cada 1-2 horas. Cuanto más pequeño, más frecuentemente tendrá que hacerlo.

Justo después de hacer sus cosas, puede dejarle corretear por casa, aproveche para jugar un rato con el cachorro, ahora que está seguro de que no se va a hacer nada fuera de su sitio. Cuando acabe de jugar, vuelva a ponerlo en los periódicos.

 

Cuando vaya a dejar al perrito solo, déjelo en su sitio de seguridad. Así no podrá destrozar nada, ni hacer pis fuera de su sitio.perro 18

A partir de la primera semana, que su cachorro ya ha aprendido que si va al periódico tiene premio, puede empezar a regañarlo cuando se haga fuera. No aplique a su perro ningún castigo físico. Basta con levantar al cachorro mientras se dice un “NO” fuerte. Entonces coja al perrito y llévelo a los periódicos.

Si usted llega a casa, y ve un “accidente”, no haga nada. Lleve a su cachorro a otro lugar, y límpielo fuera de su vista. Utilice agua con algún desinfectante (que no sea amoniaco) y un desodorizante o repelente. Si cuando usted llega el perro ya ha terminado de evacuar, no relacionará un castigo con el pis, ni aunque lo lleve hasta él y le frote el morro encima. Sólo conseguirá que su cachorro le coja miedo, y deje de hacer pis delante de usted, aunque sea en el sitio correcto, y así no lo podrá premiar. Además, cuando comience a bajarlo a la calle, no querrá hacerlo con la correa puesta, porque le dará miedo.

perro 19Si tiene un patio o un jardín en casa, o ya puede sacarlo a la calle, repita estos mismos pasos, solo que en vez de llevarlo a los periódicos, sáquelo a la calle o al jardín. Llévelo atado, dé pasitos pequeños y deje que olisquee todo lo que quiera hasta que lo haga todo, premie efusivamente, y luego ya puede soltarlo, jugar con él… así le estará premiando más fuertemente su conducta, y el perro hará sus cosas rápido para comenzar a jugar antes. Si su perro aprendió a hacerlo en hojas de periódico,  a lo mejor se tiene que bajar una hoja con usted los primeros días, para que relacione.

Tenga mucha paciencia, porque los cachorros en la calle se distraen con cualquier cosa, y puede que le lleve su tiempo acostumbrarse a evacuar fuera.

Informacion obtenida de “Pienso y Mascota”

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR